martes, 23 de agosto de 2016

"FRANKENSTEIN"



La novela narra la historia de Víctor Frankenstein, un joven suizo, estudiante de medicina en Ingolstadt, obsesionado por conocer "los secretos del cielo y la tierra". En su afán por desentrañar "la misteriosa alma del hombre", Víctor crea un cuerpo a partir de la unión de distintas partes de cadáveres diseccionados. El experimento concluye con éxito cuando Frankenstein, rodeado de sus instrumentos, infunde una chispa eléctrica de vida al monstruoso cuerpo, que mide 2,44 metros de estatura. (Cabe señalar que el "Monstruo de Frankenstein", se le conoce en la cultura popular como Frankenstein pero en realidad en toda la obra dicho ser no posee un nombre real, tan sólo apelaciones como "ser demoníaco", "engendro", "la criatura", "horrendo huésped").
Víctor Frankenstein comprende en ese momento el horror que ha creado, rechaza con espanto el resultado de su experimento y huye de su laboratorio. Al volver a él, el monstruo ha desaparecido y él cree que todo ha concluido. Pero la sombra de su pecado le persigue: el monstruo tras huir del laboratorio, siente el rechazo de la humanidad y despiertan en él el odio y la sed de venganza. Tras un período de convalecencia debido al exceso de trabajo, y después de enterarse del asesinato de su pequeño hermano, William, Víctor regresa a su Ginebra natal con su familia y su prometida, sólo para descubrir que detrás del crimen está el furor de la criatura que él ha traído a la vida. La culpa de Víctor se hace mayor cuando permite que una sirvienta de la familia -Justine Moritz- sea condenada a muerte y ejecutada, acusada del crimen.
Víctor decide ir a la montaña para recuperar su decaído ánimo. Cerca del Montblanc se encuentra de nuevo con el monstruo. Éste le cuenta cómo aprendió a hablar espiando secretamente a una familia a la que ofrecía pequeños regalos en forma anónima, y cómo la familia le rechazó al descubrir su aspecto físico, rechazo que se repitió ante cada encuentro con seres humanos. Ahora, la criatura promete no volver a entrar en la vida de Víctor, pero le pide, como quien pide a su creador, que complete su obra y cree una compañera para él.
Su discurso y sus motivos son tan elocuentes que Víctor accede a la petición y promete crearle una compañera. En una isla de Escocia establece un nuevo laboratorio. Allí comienza de nuevo a experimentar. Pero sus remordimientos son fuertes y al final decide destruir la segunda creación antes de llegar a darle vida. Entonces el monstruo, que sigue de cerca los trabajos de Víctor, jura vengarse. Esta venganza tomará forma con el asesinato de su mejor amigo Clerval y después, con el asesinato de Elizabeth, la prometida de Víctor en la noche de bodas de ambos. Por causa de todas estas muertes a su familia, Alphonse, padre de Víctor, fallece.
Decidido finalmente a terminar con su creación, Víctor persigue a la criatura hasta el confín del mundo. Muere en un barco que le recoge entre los hielos del Ártico. Poco después de la muerte de Víctor, el barco es abordado por la propia criatura que termina de relatar sus motivos y triste historia al capitán. La novela termina con la confesión de la criatura de que pondrá fin a su miserable existencia.


"EL MUNDO ES ANCHO Y AJENO"


El mundo es ancho y ajeno relata la vida de la comunidad de Rumi, ubicada entre las altas montañas de la Cordillera de los Andes, en el departamento de La Libertad (norte del Perú). Los indígenas que integran esa comunidad, encabezados por el alcalde Rosendo Maqui, se defienden de un déspota hacendado, don Álvaro Amenábar, quien, amparado por jueces corruptos y testigos falsos, quiere arrebatarle sus tierras para expandir su ya inmensa propiedad. Pero lo que en realidad más apetecía el hacendado era convertir a los comuneros en peones para que laboraran en una mina de su propiedad cercana a Rumi. Las tierras de cultivo tenían para él un valor secundario.
Debido a ello la comunidad de Rumi se encuentra permanentemente acechada por el despojo; cuando esto al fin sucede, los comuneros se trasladan a las alturas de Yanañahui, tierras pedregosas y de clima inhóspito, de escasa productividad, pero que al menos les permite mantener viva la comunidad. No obstante, muchos comuneros huyen en busca de un futuro mejor y se emplean en diversas partes del Perú, viviendo experiencias muy duras y hasta fatídicas. Varios capítulos de la obra se dedican a relatar las peripecias de algunos de estos comuneros, como Amadeo Illas, Calixto Páucar, Augusto Maqui, Demetrio Sumallacta y Juan Medrano.
Empero, las agresiones del hacendado continúan. Los comuneros, guiados por un abogado indigenista, apelan ante la Corte Superior para recuperar sus tierras, pero el expediente del juicio es robado por hombres contratados por Amenábar y termina en la hoguera. Algunos comuneros se unen a la banda del Fiero Vásquez, famoso ladrón, y se vengan a su manera de la gente de Amenábar. Rosendo Maqui es acusado de ladrón de ganado, de incitador de la violencia y de dar refugio a bandidos, entre ellos al Fiero Vásquez. El viejo alcalde es encarcelado y muere en su celda tras ser golpeado por los guardias.
Los años transcurren y una nueva perspectiva para la comunidad se abre con la llegada de Benito Castro, un antiguo residente de Rumi, hijo adoptivo de Rosendo, que retornaba tras 16 años de ausencia. Benito, que ha recorrido el país viendo las injusticias, y que además ha aprendido a leer y escribir, trae las ideas de la modernidad a la comunidad, la cual según su punto de vista debía abandonar supersticiones e ideas anticuadas que constreñían su desarrollo, aunque conservando lo mejor de ella, como era la ayuda comunitaria. Es elegido Alcalde y bajo su dirección, la comunidad, con sede en Yanañahui, resurge y empieza a prosperar.
Sin embargo, ante un segundo juicio de linderos interpuesto por el ambicioso Amenábar, los comuneros, por instigación de Benito, se levantan en armas para evitar el despojo. La sublevación es brutalmente reprimida por la guardia civil, aliada con los caporales de Amenábar. Los comuneros rebeldes son aniquilados uno tras otro cayendo bajo el fuego de la ametralladora. La comunidad desaparece así.

EL VIEJO Y EL MAR



“Erase una vez un viejo solo en su barca...” que pescaba en medio del Gulf Stream, frente a La Habana, aunque llevaba ya ochenta y cuatro días sin capturar pez alguno. Su nombre era Santiago. Hasta no hace mucho le acompañaba en las faenas un muchacho del lugar, Manuel, cariñoso, educado y siempre atento con el viejo –entre ambos la relación es casi la de padre e hijo–. El chico no le podrá asistir en la siguiente salida, pues se encuentra comprometido con otra embarcación que suele correr bastante mejor suerte que la de Santiago. Los dos se reúnen frecuentemente a tomar algo en “La Terraza” y charlan sobre los equipos favoritos de béisbol de los norteamericanos y, muy especialmente, sobre Di Maggio.
Describe luego el narrador la humilde y marinera casa de Santiago: con apenas unos pocos pertrechos para la pesca, una botella de agua, escasa comida. Y como recuerdo de su esposa, una imagen de la cubana Virgen del Cobre.
El chico se despide del “abuelo” para que pueda descansar y soñar con los leones que en otros tiempos de mar, aquellos de su juventud, podía contemplar desde los barcos en las costas africanas.
Llegada una nueva mañana, Santiago dispone lo necesario para otra jornada de pesca, confiando en la fortuna que últimamente le ha sido esquiva. Al amanecer, se aleja lentamente por la mar, con rumbo cierto, sin prisas. Conforme se va distanciando, echa sedales y anzuelos con la carnaza necesaria para diferentes clases de peces. En el entorno hay poca compañía —el ruido del cielo, el mecer de las olas, sus propias palabras que fluyen sencillas, rutinarias, cargadas de respetuoso silencio-, y mucha soledad. Lejos de la costa observa un ave marina, un águila, y peces voladores, y unos “dorados” de color verduzco; también peligrosas medusas que crean “el agua mala”; incluso ve tortugas. Sobrio y sencillo, Santiago lleva poca comida y su pequeña botella de agua. Echa en falta la compañía y ayuda de Manuel –mientras, habla, dialoga consigo mismo, con el mar; se entristece, se enfada o se alegra; dirige sus palabras a la mar, a los peces, las aves, las estrellas compañeras, sus “hermanitas”–.
Por fin descubre un pez que parece grande, excepcional. Comienza un combate épico entre el pescador y la presa, lucha que durará días, largas horas de heridas por la pelea a vida o muerte, por el éxito o el fracaso definitivos. La fuerza del pez le arrastra hacia el interior, le aleja de la costa hasta que las remotas luces desaparecen.
Santiago repone fuerzas comiendo, cruda y en tiras, una albacora que poco antes ha capturado. El pescador está herido en el pómulo y la mano izquierda, que sangra agarrotada, casi inútil, cortada por el sedal. El pez y el hombre siguen disputando (“estaré contigo hasta que me muera” dice el anciano).
Un pájaro perdido e inexperto, cansado durante su primera travesía, se detiene a descansar sobre la barca. De repente el gran pez aparece por encima de la superficie del agua en un majestuoso salto, clavándose aún más el anzuelo en sus entrañas. Se trata de un pez espada con cola en forma de doble hoz. Santiago reza un avemaría y promete algunos padrenuestros si captura al animal, aunque se sincera diciendo “no estoy muy bien con la religión”. Santiago se define con frecuencia como un hombre “raro”, y llega a pensar que el pez que persigue comparte tal condición. Recuerda que entre los suyos, en tierra, recibió el apodo de “el campeón”, por su constancia y decisión demostradas cuando fue capaz de vencer a un hombre tras un pulso que duró día y medio.
Ambos siguen la pelea, ya sin fuerzas. El anciano suelta el sedal o lo tensa cuando le interesa o cuando puede. La embarcación coge de vez en cuando cierta velocidad, arrastrada por el pez espada, y Santiago pone los remos a modo de frenos.
Pasan tres días de combates titánicos y Santiago apenas come ni duerme; confía, no obstante, en la victoria. El pez espada, allí abajo, parece mantenerse aún firme, pero comienza a dar vueltas, a nadar en círculos que le van subiendo poco a poco a la superficie, hasta situarse al costado de la pequeña embarcación. Santiago, mareado y extenuado, ya no puede más. El pez agoniza. Y Santiago le clava el arpón de muerte. Cuando ya es suyo, le habla con respeto, humildad y admiración. Amarra el animal al costado del barco e inicia el regreso a puerto, inmensamente satisfecho, aunque también con la paradójica tristeza del pescador y hombre que, digno, ha salido vencedor de un rival sublime.
De repente surge el primer tiburón, uno de los “dentuzos” siempre admirados por el anciano, al que mata. Luego llegarán más, los aborrecidos “galanos” carroñeros a los que Santiago ataca con lo que le queda en el bote: el arpón, los remos, el timón del barco, un cuchillo... El anciano se queda sin armas y los tiburones devoran al pez espada. Santiago, abatido, le pide perdón, viendo ya las lejanas luces de la ciudad.
Cuando arriba a puerto sus conocidos le reciben con respeto y silencio, el silencio de los hombres del mar. Deja el bote con los restos del pez capturado, recoge el mástil y se va a casa a dormir. Los paisanos contemplan los despojos de la que fue magnífica captura y comprenden la hazaña de Santiago, quien, por el contrario, se siente de nuevo derrotado. Aparece Manuel, que llega para cuidar del viejo y pide a los demás vecinos que no le molesten. El chico ha tenido suerte con su pesca, pero volverá a faenar con Santiago. El viejo duerme y descansa, “soñando leones”

domingo, 21 de agosto de 2016

"LOS GALLINAZOS SIN PLUMAS"

Efraín y Enrique eran dos niños que vivían junto a su abuelo Don Santos que criaba cerdos para vender. Efraín y Enrique a levantarse dijo su abuelo, desde temprano los mandaba al basurero a buscar desperdicio para alimentar a un cerdo que tenía por nombre Pascual.

Aquel cerdo cada día comía más, tanto así que Don Santos obligó a sus nietos ir al muladar que está al borde del mar. Al llegar ahí pudieron observar que había demasiada basura y bastante gallinazos, y se pusieron a buscar y hallaron muchas cosas que a su abuelo le agradó tanto que les dijo que irían tres veces por semana.  Pronto formaron parte de aquel lugar y los gallinazos acostumbrados a su presencia, laboraban a su lado escarbando con sus picos.Cierto día cuando Efraín buscaba algo sintió una hincada en su pie, fue un vidrio que le había causado una herida. Se enfermó mucho que Don Santos mando solo a Enrique a trabajar, el al regresar a casa trajo un perro que le puso por nombre Pedro. Al día siguiente Enrique amaneció resfriado y no pudo salir a trabajar. Al ver el abuelo a sus nietos enfermos, enfureció y dijo ¡ustedes son basura, son unos pobres gallinazos sin plumas!, los dejo ahí y se fue en busca de desperdicios para pascual. Durante tres días fue al basural, y no pudo más, en la noche pascual daba unos gruñidos de manera desesperado. Al día siguiente Enrique fue obligado a volver al basurero, al regresar a casa se dio con la sorpresa de que no había pedro su perro,  inmediatamente se dio cuenta que su abuelo le había dado de comida a pascual , el solo pudo ver sus patitas y su cola, fue ahí que su nieto se enfureció y golpeó con una varilla a su abuelo, y el abuelo  se precipitó de espaldas al chiquero, con la pata de palo quebrada, estaba de espaldas en el fango. Tenía la boca abierta y sus ojos buscaban a Pascual, que se había refugiado en un ángulo y husmeaba sospechosamente el lodo, Enrique corrió en busca de  Efraín y huyeron de aquél lugar, desde el chiquero llegaba el rumor de una gran batalla desatada en ese lugar. Esto ha sido un breve resumen de la obra los gallinazos sin plumas.

AUTOR:Julio Ramon Ribeyro
Julio Ramón Ribeyro


sábado, 20 de agosto de 2016

"YAWAR FIESTA"




JOSE MARIA ARGUEDAS


Los primeros capítulos nos brindan el marco histórico de la sistemática e inescrupulosa apropiación de parte de los mistis, aprovechándose de la ignorancia de la gente, de las zonas de cultivo y pastoreo de los nativos andinos. 

 Los indígenas hallándose desprovistos de sus recursos de subsistencia y careciendo de todo apoyo de las autoridades fueron forzados a la pobreza y humillación. 

Con la llegada de una clase de potentados, en la ciudad de Puquio comenzaron a convivir indígenas, mestizos y blancos. Estas clases raras veces se mezclaban, con excepción de la fiesta indígena Turupukllay, donde todo el poblado convergía a celebrar una especie de corrida de toro. 

Esta convivencia, al parecer pacífica, se interrumpe cuando el nuevo subprefecto trata de instaurar medidas más “civilizadas”. 

Esta resolución incita conflictos que dividen a los pequeños entre aquellos que querían preservar una tradición autóctona y los que, por congraciarse con las autoridades y en nombre del desarrollo, quieren cambiar las prácticas festivas. 

 Los planes para la fiesta siguen adelante, pero los preparativos se llevan a cabo en dos planos diferentes. 

El arreo del Misitu en las zonas altas exalta la determinación del indio, mientras que las autoridades se empecinan en ejecutar las órdenes gubernamentales. 

 Este micro-mundo es emblemático de las disparidades entre la sierra (Puquio) y la costa (Lima) y la falta de comunicación que, a pesar del trazado de carreteras, no logra salvar las distancias culturales y sociales. 

La supremacía limeña parece establecerse no sólo a través de la imposición de la autoridad sino de la conversión de serrano residiendo en Lima a los valores costeros. 

Esta obra exalta dos virtudes indígenas que parecieron verse amenazadas a desaparecer por la impuesta autoridad de los mistis, la dignidad y el sentido de comunidad de los nativos andinos. 

Arguedas, una vez más, a través del relato de la Yawar Fiesta celebra la victoria cultural indígena forjada a través de la voluntad mancomunada de mantener en alto la dignidad de raza.

viernes, 19 de agosto de 2016

"EL ÁRBOL DE LA CIENCIA"

El Árbol de la ciencia nos presenta la vida de Andrés Hurtado, un estudiante madrileño de medicina y toda su evolución personal, profesional y filosófica hasta su temprana muerte.En la primera parte del libro el autor describe el Madrid de la época a partir de las vivencias de Andrés en la facultad y en la vida de a pie, en la que suele compartir experiencias con dos amigos a los que critica vivazmente. A Través de uno de ellos(Julio Aracil) conocerá a Lulú, una joven algo fuera de época y sometida por su madre.A medida que avanza el libro y la vida de Andrés, a su hermano pequeño Luisito se le diagnostica tuberculosis, mortal en la época. En la busca de un clima que lo cure viajan a Valencia y viven primero en un pueblecito y después en la capital con unos parientes. Durante la estancia de Andrés en un pueblo de sustituto, su hermana le comunica al muerte de su querido hermanito.Tras la muerte de su hermano Andrés frecuenta con más asiduidad la casa de Iturrioz, un tío suyo con el que filosofa y discute sobre múltiples aspectos de la vida en el hemisferio del libro, planteando el enfrentamiento entre Árbol de la Ciencia y Árbol de la Vida que dará nombre a la novela. Andrés defiende a la ciencia como guía del mundo, por encima de los sentimientos y la voluntad del hombre.Acabada medicina decide aceptar una oferta e ir como médico a un pueblo "entre Andalucía y Castilla" en el que se le mostrarán todos los aspectos de la vida rural de la época: señorito o cacique, bandos políticos igualmente corruptos, nula cultura, pasotismo ante el progreso, costumbres arcaicas y en definitiva un anclaje en el pasado que acaba por hacerle abandonar el puesto.A su vuelta a la capital consigue colocarse como médico de higiene, para lo que debe tratarse con la masa social más humilde, marginada y enferma de la época. Vuelve a tratar con Julio Aracil y con Lulú, con la que establece un estrecho vínculo y la cual ha ascendido gracias a una buena boda de su hermana.Finalmente Andrés se declara a Lulú y contraen matrimonio al poco tiempo, además consigue un excelente puesto de traductor para una revista científica y por primera vez está feliz y mira al futuro con ilusión. A pesar de la prevención de su tío Iturrioz del riesgo de tener un hijo con Lulú, otra artrítica, esta queda embarazada al año bajo pesar de Andrés. Tras un parto difícil en el que el niño muere, Lulú también sucumbe a las hemorragias y fallece al poco tiempo. Andrés, asiduo a la morfina se suicida ese mismo día con aconitina; deja este mundo al que tanto criticó, por la puerta de atrás, sin sufrir, sin pensar..

AUTOR: Pío Borja


"VIAJE AL CENTRO DE LA TIERRA"


AUTOR:Julio Verne


En un pequeño pueblo de Alemania, vive el profesor Otto Lidenbrock, un gran científico especializado en la mineralogía y en todas las ciencias en general. Él y su sobrino Axel comparten aventuras y enseñanzas entre muchas cosas y mantienen una relación muy buena.
Un día, el profesor, llegó muy alborotado de una librería. La razón de tal nerviosismo era la pieza de museo que encontró en ella. Era una obra de valor incalculable, de la cual se deslizó un pergamino muy antiguo escrito con letras extrañas y desconocidas para Lidenbrock.
Tío y sobrino unieron sus mentes para descubrir su significado. Al cabo de unos días sintieron una gran alegría; ese trozo de papel describía los pasos que se debían seguir para llegar al centro de la Tierra.
Axel fue el que descubrió la clave del pergamino, al principio no sabia si contarle a su tío pues el ya sabia la reacción que este iba a tomar, pero después de ver la insistencia de su tío por descubrir el pergamino se decidió a contarle y el profesor Lidenbrock al leerlo salto de emoción y le dijo a Axel que preparara el equipaje para los dos.
Axel quedo muy asustado por la decisión se su tío sin embargo decidió esperar hasta el momento adecuado para poner en debate el viaje, durante la cena Lidenbrock estaba muy jovial y Axel comenzó a hacerle preguntas poniendo en duda la seguridad de sus vidas durante la expedición pero todos sus intentos fueron inútiles, Lidenbrock parecía tener la correcta respuesta a todo, no había nada que decir, todo estaba decidido iban a hacer el viaje.
Axel todavía no estaba muy seguro del viaje, le contó de el a su novia Grauben y esta quedo fascinada, salían en dos días y todo en casa estaba alborotado preparando las cosas de viaje, tenían que irse pronto pues no era nada fácil trasladarse en Islandia y ya era 26 de Mayo y tenían hasta finales de Junio porque sino se iban a perder la sombra del Scartaris acariciar el cráter del Sneffels.
Partieron por la mañana, fue un largo trayecto a Copenhague, llegaron al hotel y después de asearse fueron al museo de antigüedades donde tenían unos contactos para conocer al señor Bjarne que era el capitán del buque que los transportaría a Reykjawik, pasaron varios días antes de llegar a Reykjawik, Otto siempre con sus mismo optimismo, se bajaron del buque y se encontraron con el alcalde y le entregaron unas cartas de recomendación que llevaban, Otto no le dijo ninguno de sus planes, el alcalde les ofreció un guía llamado Hans Bjelke.
Emprendieron camino a caballo, hasta que llegaron a la casa de un labriego que los atendió muy bien con toda su familia, luego siguieron a pie por un terreno menos favorable siguiendo a su guía.
El camino era bastante estrecho y el terreno subía, se demoraron 3 horas en llegar a la falda de la montaña, luego comenzaron a subir vertientes del Sneffels, el camino era muy largo y parecía casi imposible llegar a la cima pues las pendientes eran muy abiertas, después de mucho trabajo descubrieron unas escaleras que les ayudaría en su ascenso.
Llegaron a la cima del Sneffels y encontraron una piedra que tenía grabado en caracteres rúnicos Arne Saknussem, había 3 rutas ante ellos, y solo una había sido explorada por Saknussem y solo podía ser reconocida por la sombra del Scartaris, les toco esperar dos días hasta que se reflejara la sombra sobra una de las chimeneas, Axel y Otto estaban muy felices y siguieron su camino hacia el centro de la tierra.
Ahora si comenzaba la verdadera aventura, el camino era en descenso y tenían una cuerda que los ayudaba, llegaron a un punto donde debían escoger entre dos caminos escogieron el del este y estaban atemorizados pues el camino era ascendente y temían salir otra vez a la superficie y además el agua estaba escasa y no había señales de manantiales, siguieron su camino y se toparon con un muro que les impedía el paso, ahora les tocaba devolverse y tomar el otro camino, se devolvieron, Axel se quería devolver peor Lidenbrock le pidió un día mas para encontrar un manantial.
Axel estaba agotado, Otto no se quería detener, Hans se alejo de ellos por un periodo de una hora y luego regreso diciendo que había encontrado agua, otra vez los 3 siguieron su camino guiados por Hans y escuchaban el ruido de un torrente, buscaron pero no encontraron nada entonces Hans se detuvo en el lugar donde el torrente parecía estar mas próximo cogió una piqueta y penetro la pared de granito, tardo una hora hasta que salió un chorro con violencia que se estrello contra la pared opuesta el agua estaba hirviendo, era agua ferruginosa, bautizaron el arroyo con el nombre de Hansbach, dejaron correr el agua que al descender su curso natural le serviría de guía al tiempo que atemperara su sed.
Siguieron su aventura en el transcurso Axel se quedo solo, estaba muy asustado pues solo tenia víveres para 3 días pero este no era su único problema, el no sabia que camino tomar, siguió y llego a un callejón sin salida y al llegar a su extremidad tropezó contra un muro y se le daño la linterna y no tenia arreglo, Axel quedo inconsciente y cuando despertó estaba mojado en lagrimas y se sentía muy solo, sin ganas de continuar y no tenia fuerzas, cuando escucho un violento ruido pero no sabia de donde provenía , llego a pensar que era una alucinación pero escucho mas atentamente y pudo reconocer su nombre y comenzó a gritar con la mayor claridad posible y transcurrieron algunos segundos hasta que le respondieron, sostuvo una conversación con Otto donde Lidenbrock te cuenta todos los esfuerzos que han hecho por encontrarlo y usando un cronometro midieron la distancia que los separaba.
Se sentían muy felices de estar juntos de nuevo y a pesar de todos los inconvenientes decidieron seguir con el viaje.
Después de estar días y días sumergidos en la más profunda rutina y monotonía del paisaje, llegaron a una gran bóveda formada por grandes nubes y vapores movedizos. Ésta se elevaba encima de un lago. Observaron la maravilla que les rodeaba. Descubrieron animales antiguos, algunos de medidas sobrenaturales y extraña apariencia.
Al ver que no avanzaban andando por la costa, construyeron una almadía y decidieron atravesar el tenebroso lago, donde se vieron envueltos en una gran tormenta. Sin darse cuenta y debido a los relámpagos y la lluvia habían vuelto al punto de partida. El profesor se desanimó mucho, pero siguió investigando.
En una arboleda alta, frondosa y espesa encontraron huesos de animales antediluvianos, gigantes extraños y algunos cráneos humanos, lo que, evidentemente, representaría un descubrimiento único y de una importancia incalculable.
Durante la caminata vieron una galería cerrada. La hicieron explotar con dinamita desde la almadía para intentar atravesarla. Después de producirse la explosión empezaron a subir y subir empujados por una agua ardiente, origen de una erupción volcánica que provocaron.
Cuando despertaron se encontraban en el volcán Strómboli. Habían recorrido medio mundo debajo de la Tierra.
Al llegar a su pueblo y contar la experiencia, su nombre resonó por todo el mundo. No sabían exactamente hasta donde habían llegado, pero se sintieron muy orgullosos.
A pesar de todo Otto Lidenbrock no estaba satisfecho porqué todavía desconocía qué les había hecho volver al punto de partida en la travesía del lago. Y no disfrutó totalmente de su éxito hasta que Axel le contó que la brújula se trocó durante la tempestad.
profesor fue considerado un sabio y se le concedieron diversos puestos de honor, su verdadera felicidad reposaba en el viaje al centro de la Tierra.

"HARRY POTTER Y LA PIEDRA FILOSOFAL"